Los Semáforos Marítimos en Santander y en el resto de España

Miguel Ángel Noriega Agüero

 

Nacido en Torrelavega (Cantabria) en 1976, es Licenciado en Geografía por la Universidad de Cantabria y Experto Universitario en Ordenación del Territorio y Medio Ambiente por la Universidad Politécnica de Valencia. Desarrolla su labor profesional en Canarias en los campos de la ordenación del territorio, la cartografía, el uso público y la evaluación de impacto ambiental, entre otros tipos de trabajos ambientales. Posee la certificación oficial de habilitación como Guía de Turismo.

Es un apasionado de la investigación y la recopilación de información relacionada con la historia y la geografía, basando su trabajo en las Islas Canarias, y relacionado principalmente con infraestructuras y edificaciones militares históricas. Ligado a este tema ha impartido varias conferencias relacionadas con las fortificaciones militares, las atalayas y los semáforos marítimos. Ha escrito recientemente la publicación «Fortificaciones de la Isla de Tenerife. De la Torre de Añazo a la II Guerra Mundial«. 

Es administrador y propietario de la página web asotavento.com en la cual cuelga periódicamente artículos relacionados con la historia y la geografía de Canarias. Además es miembro de la asociación tinerfeña Tertulia Amigos del 25 de Julio.

 Reseña:

Durante el último tercio del XIX España comenzaba a desarrollar una red de Semáforos Marítimos en nuestras cosas. Arrancaba así un siglo de uso de unas instalaciones militares bajo el servicio de la Armada, que lograron comunicarse con puertos y buques por medio del Código Internacional de Señales, el telégrafo y, más adelante, el teléfono. Se complementaban de esta manera las labores marítimas y militares que ya venían ejerciendo los faros y fortificaciones defensivas costeras en nuestro país. 

Tenerife, Finisterre, Menorca, Estaca de Bares, Cartagena, así hasta poco más de una decena de Semáforos salpicaron  nuestros litorales hasta los años 70 del pasado siglo. Santander tiene el honor de haber podido disfrutar del primero de estos bajo uso militar, llegando a tener a lo largo de un siglo dos instalaciones de este tipo, una en la Península de la Magdalena y la otra en Cueto, ambas ya desaparecidas. 

Esta ponencia, que tiene lugar durante los actos de celebración del 120 aniversario de la puesta en funcionamiento del que estuvo levantado junto a Cabo Mayor, pretende recordar y poner en valor a los Semáforos Marítimos españoles que durante varias décadas fueron lugar de trabajo de cientos de miembros de la Armada. Estos, acompañados de sus familias residían en estas modestas instalaciones, vigilando nuestras costas, observando y dando parte de la meteorología de la zona y comunicándose con los navíos que surcaban los mares frente a ellos. Santander ya no puede contar en la actualidad con estas instalaciones, pero sí al menos puede recordar y presumir de haberlas tenido en servicio.